Destacadas

Asciende a 261 la cifra de periodistas asesinados por Israel en Gaza


El número de trabajadores de la prensa asesinados por las fuerzas de ocupación israelíes en la Franja de Gaza ha ascendido a 261 desde el inicio de la campaña genocida en octubre de 2023. La víctima más reciente ha sido identificada como Amal Shamali, corresponsal de Radio Qatar, quien perdió la vida durante un ataque de artillería contra el campamento de refugiados de Nuseirat.

Según reportes del Hospital Al-Awda, el ataque ocurrió poco después de la medianoche, cuando proyectiles de tanques israelíes impactaron directamente en una tienda de campaña improvisada que albergaba a familias desplazadas. En el suceso, además de Shamali, murieron otra mujer y una niña de 12 años, mientras que al menos 10 personas resultaron heridas.l

El Sindicato de Periodistas Palestinos (PJS) emitió un comunicado condenando el hecho y destacando la labor de Shamali, quien trabajó para diversos medios árabes y locales. El organismo denunció que este es uno de los periodos más sangrientos para la prensa en la historia moderna.

“Este representa uno de los períodos más sangrientos para los periodistas en la historia moderna, y refleja la escala de los ataques deliberados al periodismo palestino en un intento de silenciar la voz de la verdad e impedir la documentación de los crímenes y violaciones cometidos contra el pueblo palestino”, sentenció el PJS.

Asimismo, la organización gremial aseguró que el asesinato selectivo de reporteros no logrará quebrar la voluntad de la comunidad periodística: “Apuntar a los periodistas no logrará romper la voluntad de la comunidad periodística palestina ni disuadirla de cumplir su misión profesional y humanitaria”.

La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza confirmó que el asesinato de Shamali eleva el total de bajas en el sector a 261, subrayando que Israel ataca a los comunicadores para suprimir la narrativa palestina.

Por su parte, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), en su Índice Mundial de Libertad de Prensa 2025, calificó a Palestina como el Estado más peligroso del mundo para ejercer la profesión. Según RSF, los periodistas en el enclave carecen de refugio, comida y agua, mientras que en Cisjordania ocupada sufren acoso constante y detenciones arbitrarias por parte de colonos y fuerzas de ocupación.

Un informe del Instituto Watson de Asuntos Públicos e Internacionales, titulado «News Graveyards: How Dangers to War Reporters Endanger the World», señala que la ofensiva israelí ha matado a más periodistas que la Guerra Civil estadounidense, la Primera y Segunda Guerra Mundial, y las guerras de Vietnam y Afganistán combinadas.

Las estadísticas del informe indican que en 2024, un periodista es asesinado en Gaza cada tres días en promedio. En este sentido, la jefa del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Jodie Ginsberg, advirtió sobre un deterioro de las normas globales sobre la protección de los periodistas en zonas de conflicto. El CPJ también acusó al régimen israelí de encubrir estas ejecuciones y culpar a las víctimas de sus propias muertes.

Finalmente, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) calificó el 2024 como uno de los peores años para la profesión y condenó la masacre que tiene lugar en Palestina ante los ojos del mundo entero.

Desde el 7 de octubre de 2023, tras la operación de la resistencia palestina en respuesta a décadas de ocupación ilegal, el bloqueo asfixiante sobre Gaza y las constantes agresiones en la Mezquita de Al-Aqsa, el Gobierno de Israel declaró una guerra total iniciando una ofensiva militar sin precedentes que ha dejado un saldo de al menos 72.123 palestinos asesinados y más de 171.805 heridos, manteniendo un asedio que ignora los llamados internacionales al cese al fuego.

Bajo el argumento de eliminar a Hamás, Israel ha ejecutado una campaña que el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) investiga como genocidio. El asedio incluye el corte de suministros vitales y bombardeos sistemáticos contra infraestructura civil, hospitales y campos de refugiados, provocando una catástrofe humanitaria y el desplazamiento forzado de casi toda la población de la Franja.

A diferencia de agresiones previas, la escala de destrucción actual busca borrar la identidad palestina y silenciar la denuncia internacional. Con más de 72.000 muertos y el asesinato selectivo de 261 comunicadores, organizaciones como la FIP y la ONU denuncian un intento deliberado de ocultar crímenes de guerra y quebrar la resistencia del pueblo palestino.

No hay comentarios